Con cierta frecuencia las personas antes de la Cirugía Bariátrica hacen una “despedida” simbólica de la comida.

¿En qué consiste? En comer a destajo y sin límites con el pretexto de que nunca más lo podrán hacer.

Este tipo de actos atenta totalmente contra el espíritu que hay detrás del Proceso Bariátrico, cuyo objetivo central es que el paciente haga un cambio radical de su estilo de vida, que le permita resolver la obesidad para siempre.

Ese proceso de cambio debe partir cuando uno toma conciencia real y decide operarse… En ese momento uno debe empoderarse de si mismo y empezar a luchar seriamente contra los malos hábitos.

Subir de peso antes de la operación hace la cirugía más difícil, aumenta el riesgo de complicaciones y genera una menor baja de peso postoperatoria.

Por eso les ruego: No hagan este tipo de cosas, no se “despidan de la comida”, ya que ésta no se va a ir a ninguna parte y ustedes podrán seguir comiendo después de la cirugía… mejor aun, cuando decidan operarse y cambiar su vida, hagan una “Bienvenida a hábitos saludables” y de ahí no salgan más.